SOBRE NUESTRA PROPIA LUNA

Hoy quiero profundizar sobre el libro de Miranda Gray, Luna Roja.

El objetivo es conocer nuestro ciclo menstrual desde el punto biológico pero también emocional, natural y ancestral.

Muchas sabrán que el ciclo ideal es de 28 días, la misma cantidad que tarda la luna en cumplir su ciclo. Y así como la luna influye en la naturaleza es inevitable que lo haga sobre nuestros cuerpos. Todos conocen la relación entre la fase lunar y las mareas, creen en la relación entre la luna y los partos pero siguen desconociendo la relación entre la luna y la menstruación. Después de todo, nuestro cuerpo es 70 por ciento agua.


Bien. En cada mujer la influencia va a ser distinta. Yo he notado en mis ciclos que en general ovulo en cuarto creciente y menstrúo en cuarto menguante. De a poco intento conectarme con la luna para que mi menstruación suceda ya sea en luna llena o luna nueva y así, además, duraría 28 días exactos. Un buen ritual que no he podido hacer es dormir a la luz de la luna, observarla y conectarse. Pasé por una etapa de sangrar en Luna Llena. Diversas fuentes la caracterizaban como más dolorosa - lo comprobé - y con más actividad que la Nueva, en la que tendemos a quedarnos en casa descansando -también lo comprobé, si el dolor pasaba, ¡rapidito salía  a hacer cosas!-

A su vez, Miranda Gray nos habla de las emociones y divide el ciclo en 4 arquetipos.

Durante la menstruación atravesamos la fase de la Bruja. Es un momento de introspección en el que nuestra energía baja, podemos aprovechar para descansar y hacer una limpieza de lo que murió en nosotras. Podría relacionarse con un estado invernal.

Una vez que pasa la menstruación nos encontramos en la fase de la Virgen. Más dinámicas, con energía  que podemos aprovechar para realizar todo aquello que se nos haya ocurrido en nuestro viaje interior de la fase anterior.Vamos a notar que pasamos de una ropa holgada a ropa más colorida, ajustada y sexy. Estamos en un estado primaveral.

Para cuando estamos ovulando la fase es la de Madre. Tendremos más ganas de conectarnos con los demás, de ayudarlos, de encontrarnos con nuestra propia madre. Nos sentiremos más creativas porque están naciendo ideas, proyectos. Nuestra ropa se llenará de flores. ¡Estamos expresivas y veraniegas!

En la fase post ovulatoria nuestra energía va bajando poco a poco, es nuestra fase Hechicera. Podemos ser más críticas y podemos aprovechar esto para identificar problemas y resolverlos ya sea en el momento o luego de la menstruación. Es un momento destructivo, lo cual no es malo siempre y cuando sepamos manejarlo. Creo que  la dificultad que podemos tener en canalizarlo bien ha provocado los prejuicios (además de la sociedad machista claro). Por eso tenemos que recordar que no es el mejor momento para charlar cosas importantes o para tratar de resolver, sino identificar y esperar. Estamos en el otoño donde todo comienza a secarse.


Y así volvemos a empezar, porque somos cíclicas y es un gran poder y también una gran responsabilidad.

¿Los nombres de cada fase les suena a algo? ¿Tal vez a personajes de cuentos? ¡Exacto! Miranda Gray analiza varios cuentos y mitos. Es que los cuentos que ahora conocemos como infantiles (Blancanieves, la Cenicienta, por ejemplo, entre otros) en su origen eran cuentos que se contaban oralmente a toda la comunidad, en una época donde el concepto de infancia no existía y las narraciones tenían la función de enseñar, en este caso el pasaje de niña a mujer.

Por ahora sigo estudiando la manera de conocerme y así poder enseñarle a otras mujeres y también a los hombres claro está! Son muchos los que también quieren que nos reconectemos para poder darnos a conocer mejor. Como la info es mucha y la voy aprehendiendo poco a poco, a su medida iré escribiendo.

Retrato esta nota con La Rueda de la Fortuna de Druidcraft Tarot, observamos a una mujer conocedora de los ciclos...





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